Sendas lejanas

Subida hacia Tajos Lagarín y Grajas

Una forma muy divertida y al igual económica para salir de la monotonía que supone el día a día del trabajo, la escolaridad o simplemente la vida de ciudad, es el senderismo. El senderismo no es más que una actividad que puede llamarse deportiva y algunos se atreven a catalogarla como turística que consiste en realizar caminatas o hacer recorrido a pie por montañas o campos.

Recorriendo los caminos de la carretera A- 376 la Sevilla-Costa del sol y tal cual niño jugando a las escondidas encontramos una población llamada el Gastor que no posee mucha popularidad en el sentido turístico y siendo muy poco conocida, incluso puede llegar a ser el poblado menos conocido de los pueblos blancos, caso que no se puede explicar debido a la diversidad de actividades que se realizan en el pueblo y sin contar con el esplendor propio del poblado. El Gastor pareciera que estuviera custodiado por el imponente macizo que compone Las Grajas y  Tajos Lagarín, macizo que supone una ruta muy divertida y un poco exigente para la práctica del senderismo.

La ruta de la Subida a los Tajos Lagarín y Las Grajas supone un reto para principiantes porque se puede catalogar de dificultad media este recorrido que tiene un alcance de 4 km y subidas máximas de más de 400 metros desde el comienzo hasta la parte más alta del trayecto, teniendo todos los días del año para realizarla, excepto los días más calurosos del año, es una gran opción para las ciudades que quedan cerca de la localidad.

Al llegar a la entrada del pueblo buscamos el centro recreativo La Ladera, el cual es el punto de inicio de la ruta, desde ahí se inicia la subida hacia la cima del Lagarín siempre rodeados de la vegetación comprende a un bosque mediterráneo, tenemos que mencionar que aparte de una rica vegetación encontramos una diversa fauna, teniendo como amo y señor de este territorio al buitre leonado, junto con la cabra montés.