Interatletismo Sendas lejanas

La técnica del salto de longitud

Dentro del atletismo y más concretamente dentro de las categorías de saltos, en cuanto a la técnica, es la más natural de todas. Esta técnica se divide en varias fases.

La primera de todas es la que se denomina como ‘Fase de carrera’. Es la primera parte importante del salto. Para ello uno debe medir bien y con precisión y correr con grandes zancadas elevando los muslos. En los pasos finales se alterna el más largo de todos con el más corto que es el final. Primero el atleta comienza a correr aumentando su velocidad y cerca del punto de batida se prepara con los pasos comentados previamente.

La siguiente fase es la ‘Fase de batida’. En la que el atleta pasa de la carrera al salto apoyando un pie y extiende la pierna y se elevada. Esta fase va acompañada de un enérgico movimiento de los brazos.

La tercera fase es la que se conoce como ‘Fase de suspensión’ o ‘Fase de vuelo’. Esta fase se puede ejecutar mediante tres técnicas diferentes.

La primera de ellas es la ‘Técnica natural’. Es la que suelen emplear atletas principiantes y para saltos de poca longitud. Cuando el atleta se encuentra en el aire une su pierna de batida con la libre y adopta una posición en la que parece que está sentado.

En la segunda técnica, ‘Técnica de extensión’ la pierna que se encuentra libre, no la de batida, se coloca junto a la de batida. Lo contrario a la técnica natural. Y de esta manea permite una buena flexión del tronco.

Y la tercera técnica ‘Técnica de paso’ o también conocida como técnica de tijeras, el atleta continua ‘corriendo’ en el aire.

Independientemente del tipo de técnica que se prefiera emplear, el final del salto debe concluir de la misma manera. Con una flexión del tronco pero si dejar que las piernas desciendan.