Interatletismo Sendas lejanas

JESSE OWENS, UN ATLETA LUCHADOR

El corredor americano Jesse Owens, conocido como el antílope de Ébano, fue una estrella mundial del atletismo. Nunca se imaginaría cómo cambiaría su vida en tan pocos años. Como casi todos los atletas de esa época, empezó a trabajar en diversos oficios.

Su vida no fue para nada fácil. Todas las tardes cuando salían del colegio, dedicaba a correr alrededor de un campo para conseguir aumentar su velocidad. Fue un profesor de gimnasia el que le vio correr  y se quedó admirado por la velocidad que tenía Owens. Además vaticinó “dentro de unos años serán el mejor atleta del mundo”.

Aunque nadie apostaba por él porque físicamente lo veía demasiado flaco para poder aguantar ese tipo  de competiciones, consiguió numerosas hazañas.

Pese a lo que Hitler afirmaba, de que la raza alemana era muy superior a cualquier otra y que ellos iban a ganar todas las medallas en casi todas las competiciones, Owens consiguió cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Berlín.

Aunque consiguió numerosos triunfos, Owens, nunca recibió el saludo de Hitler porque según decía los historiadores de la época, no sentía mucha admiración por el atleta. Incluso se decían que Hitler solo saludaba a aquellos compatriotas que hubieran conseguido algún tipo de medalla. Nunca valoró en este caso, la superioridad que demostraba en cada una de su carrera el americano, Owens.

Owens pensaba que su carrera deportiva iba a despegar como la espuma pero al final fue todo lo contrario. Pese a la fama que adquirió como deportista, estuvo en la más absoluta miseria llegando a trabajar en una gasolinera y en una lavandería para conseguir algo de dinero. Luego resurgió de sus cenizas y el gobierno de Estados Unidos contó con él para ser embajador del deporte. Pero ya fue demasiado tarde, moría poco después a consecuencia de un cáncer de pulmón.

Aunque no fue reconocida como le hubiese gustado toda su labor por el deporte, toda su trayectoria profesional y personal quedó plasmada para siempre en la película “El héroe de Berlin”.