Sendas lejanas

El sendero de río Té, perfecto para disfrutar en familia

La naturaleza a veces nos regala pequeños rincones llenos de encanto, pero que a veces se pasan por alto injustamente. Es el caso del río Té, en A Coruña, un pequeño riachuelo que ofrece un paseo espectacular para realizar en familia, ya que su dificultad no es elevada y su longitud, tampoco. Un sendero que, sin embargo, apenas es conocido más allá de las fronteras de la provincia.

El río Té nace en la falda del monte Muralla y sus apenas 9 kilómetros de curso discurren prácticamente al completo por el concejo de Rianxeiro, hasta desembocar en O Pazo, en la orilla derecha de la ría de Arosa.

La ruta senderista discurre en su parte media y a ella hay que acceder desde el polígono industrial de Rianxo. Una vez en el punto de partida, el camino es sencillo y está acompañado de paneles informativos para poder apreciar e interpretar el paisaje como se merece. Una ruta de casi siete kilómetros que no tiene demasiado desnivel, aunque a veces la densa vegetación llega a entorpecer el camino.

En el camino, el senderista está acompañado en todo momento por el sonido del río Té, por las cascadas que caen de pequeñas presas y por un bosque donde los protagonistas son los robles, los castaños y los alisos. Un sendero en el que es posible cruzar sin problemas de una orilla a otra del río por bloques de piedra colocados sobre el curso y también se pueden contemplar antiguos molinos que aprovechaban las aguas de este río.

El sendero del río Té es uno de esos lugares tranquilos, poco frecuentados, rincones llenos de magia en los que parece que viven seres fantásticos que se esconden entre las piedras y los árboles. Un camino, en definitiva, que merece la pena recorrer despacio, observando cada uno de los rincones que nos ofrece. Su pequeña longitud y la escasa afluencia de visitantes lo hacen posible.