Interatletismo Sendas lejanas

El salto de altura

El principal objetivo del salto de altura consiste en conseguir pasar por encima del listón que se encuentra a una determinada altura. Y decimos que se trata del principal objetivo dado que el siguiente objetivo es el poder saltar y superar la mayor altura posible; se trata de un salto vertical.

Aunque muchos no lo crean, la mejor manera para superar una mayor altura no consiste en la velocidad previa al salto, sino al impulso que se coja.

Por norma general, todos los atletas que se dedican al salto de altura, sobrepasan los 1,80 metros de altura, y se encuentran caracterizados por unas largas piernas que les ayudan a mantener su centro de gravedad bien alto. Con estas características se les facilita un poco el poder pasar por encima del listón.

En la prueba de salto de altura, el atleta tiene tres oportunidades de poder rebasar el obstáculo o listón sin derribarlo. Y a medida que se supera la altura, se van añadiendo centímetros a la misma pudiendo llegar a ser hasta 6 centímetros más de la altura inicial. Si tras tres intentos fallidos no se consigue rebasar la altura esto conlleva a una eliminación de la prueba.

El procedimiento del salto de altura es el siguiente. Tras anunciar la altura del listón los atletas tienen la oportunidad de decidir saltar esa altura o bien espera a una superior.

Elegida la altura del salto, cada atleta decide también su dirección de carrera previa al salto. Y podrán elegir la técnica que prefieran a la hora de ejecutar el salto. Ya sea de cara a la barra o bien de espaldas. Pero siempre deberá comenzar el salto con un solo pie.

El salto será nulo si la barra cae al saltar el atleta. Tras fallar el primer salto los atletas vuelven a tener la oportunidad de volver a saltar esa altura por segunda vez, o bien esperar a saltar posteriormente una altura mayor.

Tanto tres saltos nulos como tres renuncias harán que el atleta se quede fuera de la competición.

La competición termina cuando finalmente queda un único saltador o atleta.