Interatletismo Sendas lejanas

ABEBE BIKILA, EL ATLETA DESCALZO

Si ahora alguien les dice que tiene que correr sin zapatillas durante más de cuatro kilómetros, imagino que dirán: “qué locura!” pero no fue una locura para Abebe Bikila.

Este corredor africano corrió una carrera de 42 kilómetros en los Juegos Olímpicos de Roma totalmente descalzo obteniendo la medalla de oro. Bikila procedente de una familia humilde, era un desconocido para todos.

Cuatro años más tarde, compitió para los JJ.OO de Tokio pero en este caso con zapatillas.

Para algunos empezó tarde su carrera deportiva pero consiguió trofeos inimaginables. Un entrenador sueco fue el que descubrió el potencial que tenía Bikila y le enseñó a correr para disputar grandes competiciones. Nadie apostaba por él, hasta que el atleta de su equipo se lesionó y tuvo que disputar él las carreras.

Bikila además de haber sido un gran corredor no se resistía a ningún tipo de deporte como a natación y la equitación.

A partir de todos los logros que consiguió Bikila para Etiopía, casi todos los atletas de este país son los que domina todas las pruebas de atletismo en todos los juegos olímpicos que se han celebrado desde entonces.

Bikila estaba en su mejor momento hasta que el destino, en algunas ocasiones cruel, le jugaría una mala pasada. Sufrió un accidente de coche que le dejó paralítico. Se enfrentó a esta situación con la misma entereza a la que se enfrentaba a una carrera, mirando siempre hacia delante. Él mismo aseguró: “que los hombres de éxito conocen la tragedia. Fue la voluntad de Dios que ganase en los Juegos Olímpicos, y fue la voluntad de Dios que tuviera mi accidente”.

Aunque no podía competir como corredor, no se ponía límites. Participó en varias competiciones de tiro con arco para discapacitados. Nunca dejó de luchar y de superarse pero el accidente le dejó graves secuelas que no pudo superar. Murió con tan solo 41 años y fue despedido por su país como un auténtico héroe.